Sus afirmaciones causaron escozor en el Poder Judicial, y por eso tuvieron respuesta. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, había advertido que les era muy difícil prevenir delitos si los delincuentes sabían que, a pesar de ser detenidos, iban a ser liberados por la Justicia en 10 días. Y ayer el presidente de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, refutó esa idea. "La seguridad es responsabilidad del Poder Ejecutivo, y además debo recordar que nadie es un delincuente hasta que haya una condena firme", advirtió el magistrado. "La Justicia no debe recibir presiones, y menos de sus auxiliares", agregó. El mismo gobernador José Alperovich salió a poner paños fríos. "No hay que echarle la culpa a ningún sector en particular", dijo.